El dibujo se utiliza en psicología para expresar emociones, recuerdos y conflictos que la persona no logra poner en palabras.
Supera los bloqueos verbales: Permite exteriorizar vivencias complejas, traumas o estados de ánimo cuando el lenguaje resulta insuficiente o está bloqueado.
Facilita la expresión en niños: Sustituye o complementa el lenguaje verbal en las etapas de desarrollo infantil donde las palabras aún no son precisas.
Actúa como técnica proyectiva: Ayuda a reflejar de forma simbólica aspectos del mundo interno, motivaciones, temores y rasgos de personalidad sin la presión de un cuestionario directo.
Reduce la resistencia y la ansiedad: Al ser una actividad lúdica y creativa, disminuye las defensas conscientes y relaja al paciente durante la sesión.
